El acuario de arrecife y factores químicos

El acuario de arrecife y factores químicos

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El agua salada, como comúnmente se le conoce, tiene muchas propiedades que son heredadas de los diversos factores químicos que pueden estar involucrados con ésta. Algunos se relacionan directamente con la “dureza del agua” y se refiere a la cantidad y presencia de ciertos elementos químicos como el calcio y el magnesio.

Salinidad en el acuario

Existe un compuesto llamado bicarbonato de calcio, el cual es aprovechado por los corales duros para formarse y para ello generalmente se emplea un reactor de calcio que se añade al acuario, pero existen ciertos métodos para añadirlo al acuario y alterar el equilibrio de éste con los resultados deseados. Esto se realiza vertiendo cloruro de calcio, el cual es otro compuesto que se combinará con el bicarbonato sódico (o bicarbonato de sodio) presente en el agua y dará lugar a una reacción en la que se genera el bicarbonato de calcio. También se producirá cloruro de sodio que es más conocido por su nombre común, “sal de mesa”. Pese a que la explicación anterior ha parecido un método sencillo para obtener un buen nivel de salinidad en el acuario, no lo es para en el caso de utilizar agua marina, pues la complejidad de los compuestos que hay en ésta requiere de la añadidura de sales que contienen muchos otros compuestos químicos.

El equilibrio del acuario

El equilibrio del acuario marino depende en su mayoría del calcio, magnesio y de los carbonatos. El término dureza general (Gh) indica la relación existente de los iones alcalinotérreos que están disueltos en el agua. Estos iones pueden ser los iones carbonatos, bicarbonatos y boratos que se relacionan directamente con el pH del agua. Mientras que el calcio y el magnesio se relacionan con la dureza permanente. Cuando los iones de carbonatos y el calcio reaccionan se unen para formar el bicarbonato de calcio que tiende a precipitar muy rápido, lo que lo vuelve inaprovechable. Para evitar este precipitado se emplea el magnesio que ha de estar en una cantidad adecuada para que éste tampoco precipite.
Las siguientes son las concentraciones óptimas para mantener un buen equilibrio:
Magnesio, con concentración entre 1.200 a 1.300 mg/litro
Kh, con una concentración entre de 8 a 12
Calcio, con una concentración entre 400 a 450 mh/litro.

La sonda de medida que calcula estas concentraciones lo hace mediante el potencial redox que a su vez es proporcional al pH. Los grados óptimos son un pH= 8,4, redox= 200; pH= 8, redox= 400 y pH= 8,3, redox= 300. En ocasiones estas concentraciones no son posibles para llegar a un equilibrio natural por lo que la solución queda en hacer un cambio del agua, y dicha solución también se recomienda en caso de que las se encuentren algas que consuman boratos.
Un datella muy importante, si bien un kh optimo mantiene la estabilidad del ph, no indica que este sea el más adecuado. Esto porque los niveles varían de acuerdo a la presencia de carbonatos, bicarbonatos y boratos. Lo recomendable es contar con productos que equilibren tanto los carbonatos como los demás iones para que se mantenga el nivel óptimo del Kh y el pH. Un ejemplo de estos productos son los hechos para los acuarios de arrecife en comparación con los indicados para los acuarios mixtos, el primero tiene mayor cantidad de boratos ya que los acuarios de arrecife los consumen en mayor cantidad.

Otros iones en el agua marina

Aparte del calcio y magnesio también se encuentra el estroncio y el yodo, ambos con una concentración muy baja: 12 mg/litro para el estroncio e ínfima para el yodo. El estroncio lo utilizan los corales para asimilar el calcio, y el yodo, aunque en una concentración mucho más baja, es importante para el desarrollo hormonal y cumple la función como catalizador en la formación de los exoesqueletos de crustáceos.

También se encuentran involucrados el molibdeno y el manganeso que tienen su principal influencia en el mantenimiento de los corales duros. Por lo general se añade como aditivos líquidos.

La salinidad y la densidad

La salinidad indica la cantidad de cloruro de sodio que hay en el agua, que a su vez, se relaciona con la densidad de la misma: entre más salinidad mayor densidad. Para medirlas se utiliza un densímetro, que proporciona la densidad de acuerdo al grado de temperatura (la densidad varía con la temperatura) a la que se encuentre el agua, esto quiere decir que el densímetro debe calibrarse.

Tipos de aguas: salada natural y salada artificial

En el comercio existen sales que se emplean para la preparación del agua marina artificial, su parecido es mucho y a primeras no se puede diferenciar de la natural. Sin embargo, su parecido se encuentra sólo en los compuestos inorgánicos, pues el agua marina natural es rica en micro-fauna y esto es beneficioso para el desarrollo del acuario.

 

Luis David

About Luis David

Amante a la acuariofilia Marina.

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